El sexo como medio de vida

Según algunos informes de organizaciones humanitarias y solidarias de nuestro país algunas mujeres viven del sexo. Las hay que son madres solteras y el único sustento que aportan a la economía familiar es el procedente de la prostitución. En muchos casos no encuentran otra opción laboral más rápida y necesitan el dinero básico para mantener dignamente los gastos de sus facturas (luz o electricidad, agua y comida).

Lamentablemente son personas que pueden ejercer su labor en la calle y en unas condiciones infrahumanas. Por esta misma razón, hay que abrirles nuevos horizontes para que se conviertan en trabajadoras independientes del sexo. Nunca bajo la explotación sexual o tratas humanas. En esta supuesta situación se pueden sentir obligadas o forzadas.

VIDA Y SEXO

En el caso de hacerlo por cuenta ajena que las proteja la ley. Que tenga derechos a reivindicarse socialmente para mejorar sus condiciones laborales. Por ejemplo, para evitar que ejerzan la labor en locales o viviendas en mal estado o condiciones insalubres.

Se trata que entre todo ayudemos a no crear más pobreza cuando ya existe bastante. Entender la opción liberal de cada ser humano para ganarse la vida y lo que quiera hacer con su cuerpo. Hay personas profesionales que trabajan como actrices o actores pornográficos y son respetados.

Deberíamos tener una opinión normal de sus trabajos, como otro más y a pesar de los tabúes. Existe un manifiesto rechazo social de algunos grupos minoritarios debido a sus creencias religiosas o tradicionales. En ocasiones este hecho frena la buena marcha de este tipo de actividades sexuales.

El sexo siempre ha condicionado nuestras vidas desde el principio de los tiempos. Por consiguiente, hay respetar a las personas que eligen libremente está profesión, así como todas sus ejercicios vinculantes. Mover el dinero entre personas nos ayuda a acabar con la pobreza y la exclusión o marginación social que conlleva. Bajo ningún concepto se trata de obligar sino de tolerar la libre actuación humana.