En el sofá de casa

Un sofá puede ser mucho más cómodo que una cama. Hay sofás que son bastante grandes y dos personas se pueden tumbar muy juntitos para follar. Esto asientos vienen muy bien para un primer encuentro de precalentamiento con besos y caricias. Los cuerpos hay que despertarlos mutuamente con tocamientos y masajes para encender el fuego de la excitación.

Una vez puestos en marcha vienen las gustosísimas felaciones con chupadas y lametones de escándalo. E incluso, se pueden arrodillar para que les practiquen el beso negro, beso blanco o cunnilingus. Un sofá tiene el espacio suficiente como para moverse hábilmente en las mejores posiciones del kamasutra.

Sentados sobre sus confortables cojines pueden tomar algún aperitivo o copa para iniciar la velada. Existen tresillos o sillones, pero ambos permiten colocarse en distintas posiciones. También, posicionarse con las piernas hacia abajo, hacia arriba o con el cuerpo de costado. En los sofás, todos los movimientos y poses sirven para enloquecer de placer con polvos de ensueño. Además, las visiones del culazo y chochazo de una escort son deslumbrantes.

Cuando vea a una escort de rodillas en un sofá, su verga despertará de su largo letargo. Las embestidas de su polla serán gloriosas y de campeonato. El coño caliente de una puta Granada echará chispas de gusto en cada mete y saca.

Tumbado le aplicarán unos masajes con final feliz con corridas u orgasmos alucinantes. Las habilidosas manos de las escorts relajarán todo su cuerpo, para luego encenderlo de placer sexual. Siempre provistas de flipantes juguetes eróticos para llegar lo antes posible al clímax.

Para que todo empiece por el mejor camino desnudaros lenta y lujuriosamente. Con algunos tocamientos o palpaciones de las escorts en su abultadito paquete. Luego, ropa fuera y francés natural sin correrse. Para acabar la faena a follar a toda máquina. ¡Viva el sexo!